Técnica: Acuarela
Una reflexi�n sobre un amor que alguna vez fue refugio y unidad, pero se perdi� por un sue�o que el otro interpret� como tortura. El artista lamenta el naufragio de su alma, que no pudo evitar la tormenta.
Te acuerdas que navegabas por mis ideas,
La suave brisa que te llegaba de mi voz,
En mi puerto te refugiabas de los problemas,
Que juntos �ramos uno y jam�s fuimos dos.
Viste un d�a sue�o en m� que te torturo,
Y ese d�a me dejaste, te alejaste de m�,
Cre�ste que mi l�tigo iba directo a tu coraz�n,
Y que esa era mi �nica raz�n...
Un d�a gozaste de mi paz y meditaci�n,
Tomaste los suaves rayos de mi reflexi�n,
Cre�ste que mi alma siempre era navegable,
Y el color de mi esp�ritu siempre inmutable.
Siempre contemplaste mi mente afable,
Y nunca pensaste en lo insondable,
Antes de que navegaras empec� la tormenta,
Pero no evite el naufragio, que mi alma lamenta.