Técnica: Oleo
Una cr�tica a una fuerza omnipresente que, sin fronteras, gobierna mentes y culturas desde antes de nacer. Se introduce en la raz�n de forma subliminal, llevando a una renuncia de lo individual por un mundo globalizado.
Tu grandeza esta grabada en el destino,
Tu ejercito marcha aun antes de nacer,
Tu los
gu�as, tu les marcas el camino,
A tus �rdenes todos deben obedecer,
Tus
consejos ahora son algo divino,
T� les dices lo que cada uno ha de ser.
El mundo se ha hecho tan chico para ti,
Estas en cada hogar para podernos gobernar,
No tienes ni una
frontera ni l�mites ni fin,
Tus estandartes en cada ciudad han de flotar,
Cada pueblo se asemeja cada vez m�s en si,
El ser renuncia a lo individual por un mundo global.
Ya no hay fronteras, ni limites en el tiempo,
Te has introducido en la raz�n en forma tal,
Que
aun antes de razonar se lo que quiero,
Como un estigma que viene de mi vida prenatal.
Es como si en cada esquina estuvieras tu,
Con un estribillo que dura eternamente y sin final,
Como si pensar en ti y poseerte fuera mi virtud,
Con un deseo que no pienso profundo y subliminal.
El mundo se ha hecho tan chico para ti,
Estas en cada hogar para podernos gobernar,
No tienes ni una frontera ni limites ni fin,
Tus estandartes en cada ciudad han de flotar,
Cada pueblo se asemeja cada ves
mas en si,
El ser renuncia a lo individual por un mundo global.
Ya no hay fronteras, ni limites en el tiempo,
Te has introducido en mi raz�n en forma tal,
Que aun antes de razonar se lo que
quiero,
Como un estigma que viene de mi vida prenatal.
Como si en cada esquina estuvieras tu,
Como un estribillo que dura eternamente y sin final,
Como si pensar en ti y poseerte fuera mi virtud,
Como un deseo que no pienso profundo y subliminal.