Técnica: Oleo
Un poema que aborda el poder del conocimiento humano para desvelar los enigmas del universo. Sin embargo, este poder, si no se usa con raz�n y bondad, puede llevar a la autodestrucci�n del propio mundo.
En tus manos han ca�do los enigmas de la vida,
Tu mente indagada en los secretos del Universo,
Lo mas ocultos misterios de la naturaleza de frente tus ojos miran,
Compilas el saber en el cosmos disperso,
El conocimiento del mundo crece d�a a d�a,
�Todo eso es para hacer el bien?
Tu no eres un ser perverso.
Conoces las leyes intr�nsecas del mundo,
Y el conocimiento para la tierra dominar,
No hay ciencia que no llegues a lo hondo a lo m�s profundo,
Ahora otros mundos puede conquistar.
Pero estas haciendo este lugar inmundo,
Y cada da�o que le haces es como si tu mismo te quisieras lastimar.
Veo lo que has hecho y en dolor quiebro,
Veo nuestro planeta y lastima siento,
No fue obra del azar o el destino, todo fue logrado por tu cerebro.
Aqu� aun impera la ley del garrote
Que al ver el poder en tus manos tiemblo,
Y es que no le has dado uso correcto a cada descubrimiento.
�Como caminas como si nada pasara?
Ve en manos de quien han ca�do tus inventos,
�Como hiciste de esa flama que te alumbraba la causa de tus lamentos?
Alumbra al mundo,
No quemes el anhelo de vivir,
No dejes que se extinga la flama que har� eterno tu existir.
Mira siempre arriba,
Mira que el universo te espera a ti,
Llevas un arma en las manos que te har� eterno o te llevara a tu fin.
Levanta tu mirada al cielo,
Hay mil mundos que tu podr�as conquistar,
Pero el fuego que llevas en tus manos tambi�n puede a tu mundo destrozar.
Prende el fuego con tu coraz�n,
Ten fe y deja que gobierne la raz�n,
Ve el infinito, en tus manos lleva la destrucci�n o la eternidad, una guerra entre la pasi�n y la raz�n,
entre el todo y el fin.