Técnica: Oleo
Un esbozo de humanidad, creado por instinto, que busca la verdad infinita. Un hombre que, al hacerlo, es sacrificado por una sociedad que prefiere la fe ciega a la b�squeda y la duda.
Con un pincel dibuje el esbozo de un humano,
Sobre un lienzo lo dise�aba trazo a trazo,
De mi alma plasmado sin que me temblara la mano,
Fue puro instinto, a mi raz�n
no hice caso.
Sus pies se aferraban como ra�z de una planta,
Ra�ces afanadas al todo y a la nada,
Bendigando la vida como si fuera una santa,
Con fe y esperanza mas que apasionada.
Lo coronaba un halo una guirnalda ,
Mirando el Universo, el Infinito y la Eternidad,
Le daba a la nada la espalda,
Como buscando siempre la Verdad.
Su ojos buscan,
Miran dentro y fuera de si
Miran de un lado a otro,
Miran su vida de principio a fin.
Era un hombre, no se si del genero humano,
En su faz hay serenidad, paz;
fuerza y energ�a,
Pero tambi�n hay un exclamo,
Del dolor que se sufre buscando la sabidur�a.
SU SACRIFICIO
El hombre no busca, ya tiene su fe,
Y vive de ella, para ella en su circuito,
�Por qu� cambiaria su dogma y creer?
Si el hombre hace de su vida culto y rito.
Al ver a mi esbozo buscando la verdad,
Lo vio como un pecado o maleficio,
�Porque buscar?
Por que dudar?
Si ya todo o que necesita esta escrito
Saco sus estacas para hacerlo callar,
Y el fin de mi profeta, fue su sacrificio.