Técnica: Oleo
Este cuadro expone una "libertad" ilusoria en un mundo de concreto y metal, donde la humanidad, sumergida en la ambici�n y el progreso, pierde su identidad y su verdadera esencia, anhelando la justicia que rompa sus cadenas.
Nuevos estandartes se erigen en el cielo,
Tan duros en una selva de piedra y de metal,
Contaminando el cielo el mar y el suelo,
Su ambici�n por el progreso para el mundo es letal.
Se extingue la naturaleza;
Pero siempre emerges t�,
Siempre imparcial, siempre perfecta,
El equilibrio es tu virtud
Mira esa masa uniforme y global llamada humanidad,
Eslabones, engranes, cadenas viviendo para trabajar,
Se olvidan de su tierra, su patrimonio y de la libertad,
Queriendo en ella subir, cuando subir en realidad es bajar.
Mueren los dioses, aquellos anhelos del hombre,
Arden los grandes sue�os de aquellos anta�os pueblos,
Nada valen, ahora son un cascaron vaci� y su nombre,
Con creyentes en oro y dinero que ahora son su fe y anhelos.
Hoy la fe las tentaciones la roen;
Pero nadie se mide ante tu poder,
T� equilibras el caos y el orden,
Y existes antes de que en ti alguien pudiera creer.
En ella todo es solo ganancia y producci�n;
Pero llegara la vengadora a su debido tiempo,
Nos libraras de esta entupida obsesi�n,
Barreras con ella como una hoja se la lleva el viento.
El hombre matando su dios, su instinto y propia naturaleza,
Enfermo esta el planeta, tiene el c�ncer m�s letal,
El peso de la balanza deja que hoy a su lado se meza,
Aqu� no hay nada que el tiempo no pueda equilibrar.
Por que esa libertad a esclavitud se ti�e,
Pero nos salvaras t� con tu suprema verdad,
Porque a tu largo brazo no hay nada que quede libre,
JUSTICIA;
nos quitaras las cadenas de la "Libertad".