Técnica: Oleo
Un poema sobre la persistencia de la fe en el hombre, que ya no se rige por dogmas. Busca la verdad y la esperanza como semilla para un mundo donde impere la raz�n, desafiando la muerte y los retos.
Aun no se extingue la flama,
Aun hay en el hombre un poco de fe,
El dogma ya no estar� en su alma,
En la vida volver� de nuevo a creer.
En el camino de la vida buscara,
Deseoso por encontrar profundos secretos,
Valeroso la verdad encarara,
Desafiando la muerte y dem�s retos.
La Fe es la semilla de la esperanza,
Y muere si de buscar la verdad se cansa.
La lealtad del hombre se la debe a la vida,
Y su �nico compromiso es la verdad,
La esperanza es una gu�a, no se rapi�a,
Esta dentro del alma y no la puede comprar.
La Fe es la semilla de la esperanza,
Y muere si de buscar la verdad se cansa.
A veces es tenue o se opaca su luz,
Hay sombras que ennegrecen su brillo
Como el dogma que lleva la cruz,
Que su fe la ha hecho un culto y un rito.
La Fe es la semilla de la esperanza,
Y muere si de buscar la verdad se cansa.
La religi�n dar� una nueva fe al nuevo hombre,
Que sea llama en su ser que arda en su coraz�n,
Como reto la verdad, todo llame por su nombre,
Que de esperanza de un mundo donde impere la raz�n.
La raz�n gobernara solo si se alcanza;
La nueva Fe (La semilla de la Esperanza)